Gelatos, rotulador blaanco, cola y diamantina sobre agenda reciclada 11x15 |
No sé si a vosotros también os pasa, pero a mí sí. Cada año. Lo de que
cuando una cree haber recogido, guardado, y subido al trastero toda la
parafernalia decorativa navideña, te encuentras con algún adorno que, pese a tu
celo, cuidado, vigilancia y supervisión exhaustivos, se ha quedado por ahí,
colgadito, escamoteado cual soldado con uniforme de camuflaje…
Rotulador calibrado y acuarela sobre agenda reciclada 11x15 |
Entonces, él, desde ese tirador, estantería o picaporte, te mira
socarronamente como diciendo ¿Y qué, vas a subir al trastero, desembalar las
cajas para guardarme, o qué? Y una, que no está por la labor, lo guarda en ese
cajón del mueble del salón que se usa poco y que garantiza que veré poco al
olvidado en cuestión. Y, ciertamente, lo ves tan poco, que sólo recuerdas que
está ahí al año siguiente, cuando otro camarada olvidado llega para hacerle
compañía.
Rotulador calibrado, acuarela y bolígrafo de gel blanco sobre agenda reciclada 11x15 |
Entonces es cuando todos los olvidados te miran con cara
de… “Ya te vale, Marga… Ya está bien… “Y es entonces cuando yo no sé qué cara
poner. Y es que tantos años en la misma casa dan para muchos olvidados.
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Detalle: copo de nieve del Sr. Mi-chino |
Por muy grande que sea el cajón. Jiiiii...
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Je ne sais pas si
cela vous arrive à vous aussi, mais à moi oui. Chaque année. Le fait que quand
on croit avoir ramassé, rangé et monté au grenier toute la panoplie décorative
de Noël, tu tombes
sur quelque détail dont, malgré ta méticuleuse ardeur, ta vigilance et ton
exhaustive supervision, il est resté par par-là, accroché, escamoté tel qu’un
soldat portant sa tenue de camouflage…
À
ce moment, lui, depuis cette poignée, étagère ou poucier, te regarde
narquoisement comme en disant : et bon, tu vas me monter au grenier, tu
vas rouvrir les cartons pour me ranger, ou quoi ? Et moi, comme je n’ai
pas la moindre envie de faire cela, je le mets dans ce tiroir du meuble du
salon que j’utilise très peu et qui, pratiquement, est une garantie de ne pas
voir « l’oublié » en question. Et, certainement, on le voit tellement
peu qu’on ne prend pas conscience de lui jusqu’à l’année suivante, quand un
autre camarade oublié y arrive pour lui accompagner.
Et alors, tous « les
oubliés » te regardent de travers… « Y’en a marre ! » Et
alors je ne sais pas quelle tête faire… Parce
que, vraiment, tellement d’années dans la même maison, au sujet des « oubliés »,
c’est bien productif.
Si grand que le tiroir soit. Hé, hé...
Me pasa todos los años!!! jajaja Y en la úpoca de Navidad tengo que empezar a recoradr donde estan los que escondí por ahí porque llegaron tarde a la baulera. Un infaltable!! jajaja
ResponderEliminarAy, Marce, viéndote en el mismo trance, te imaginarás cómo me reconforta a mí saberte en la misma situación, jiiiii... Aquello que decía mi abuela, lo de mal de muchos, consuelo de... Jiiiii... Pues eso ;D).
EliminarAbrazotes gordotes
¡¡¡Jajajaja.....Me río porque esto me pasa a mi cada año!!!!
ResponderEliminar¡Y yo creo que era única en este sentido...Jajajaja!
¡Los dibujos requetebonitos Marga!
Besitos.
Ay, pues eso mismo me pasaba a mí, que creía que sólo se me escapaban a mí, pero por aquello de mal de muchos... jiiiii... es sumamente reconfortante leeros y ver que es una "dolencia" bastante extendida.
EliminarMuchas gracias, Isabel, me alegra que te hayan gustado mis olvidados, jiiiii...
Abrazotes gordotes
Dibujanta de situaciones cotidianas,
ResponderEliminarVividora perenne en casa fija...
Fijate lo que haces, en casa, durante
tu vida, que una ya olvida, lo fijo,
de lo de casa.
Pobre piña, de coco de friolero, triste
caballito-mecedora, desahuciados, por
casera-capitalista, que la muy lista
quiere ahorrarse el viaje al trastero.
No pasa nada, ya los has inmortalizado,
en tu cuaderno, y ya forman parte de
tu casa fija, de situaciones cotidianas.
Después de triunfar, en la delicada
función de pintarlos, me permito un
consejo... te sale mas a cuenta subir
al trastero, el mueble del salón...
te puede ayudar el Sr. MI-CHINO .
Jiiiii... Ay, Ilustre, yo, con gusto, el mueble, incluso todo el salon, al trastero subiría, pero... quite, quite,¡qué follon! ¿Y dónde encuentro yo al primo del zumosol que lleve a cabo tal proeza? Porque el Sr. Mi-Chino, además de ser de poca carne, es poco participativo, y mi santo, siendo un sol, de carnes anda canino, de pectorales escueto, de tableta carente y los biceps bajo mínimos (ahora que reparo, rediez, vaya panorama... mi santo, de zumosol, si acaso el sol, y el día que nublado no amanece):
EliminarMucho me temo que piña, caballo, copo, cajón, mueble y salón -y si se tercia hasta el copón- en su sitio permanezcan. Pelillos a la mar. Que se aprieten los del cajón y yo a lo mío -qué subidón-. Queden atrás pena y culpa por tamaño olvido. Que lacto palangana me espera, acompañada de rosquilla. Me acaparan. Me pierden. ¡Me pierdo! De los olvidados me olvido. ¿Qué estaba diciendo yo? Ah, sí... ¡Ñaaam, slurp!.
Abrazotes gordotes ;D)
Hola Marga, gracias por esta belleza de dibujos y de olvidos..
ResponderEliminarPasa buena noche, besos lorquianos..
Gracias a usted, DOn Vito, por sus palabras, por sus deseos, por su tiempo.
EliminarAbrazotes gordotes, diurnos, soleadamente primaverales...
Que bonita entrada Margarita, me lo he pasado genial, primero deleitandome con tus dibujos tan hermosos y segundo por que , lo que nos cuentas me ha pasado practicamente todos los años, y lo dejo como dices en un lugar donde no se puede ver, como digo yo en el cajón del olvido, hasta que nuevamente al año siguiente, cobra vida e importancia y sale de su letargo.
ResponderEliminarUn gustado estar en tu casita y recordar un poco el francés que aprendí en el instituto.
Un besazo preciosa!!!
Hola, Francis. Y yo que pensaba que era la única a la que... jiiiii... Pues mira, leyendo vuestros comentarios resulta que os pasa a casi todos. Y eso quita mucho hierro al asunto de mi "mala cabeza"...
EliminarQué bien, cómo me alegra que te hayan gustado estos dibuengendretes; en cuanto al francés, me alegra servir de ayuda para refrescártelo. Y es que como decía mi abuela, lo que bien se aprende, poco se olvida, jiiiii...
Abrazotes gordotes y mil gracias, Francis
¿Y si dejas los adornos navideños puestos todo el año? Aunque me parece mejor idea adornar la casa con los dibujos de tu agenda...
ResponderEliminarUn abrazo, Marga.
Uhhh... Aydiosito.... No des ideas, Brad mío, no des ideas que nunca se sabe si podrían cuajar jiiiii...
EliminarBromas aparte, no creo que pudiera soportar una Navidad todo el año instalada sobre muebles y paredes. Prefiero mil veces recurrir a lo del cajón. Ya lo creo que sí...
Abrazotes gordotes
¡No podrías haber descrito mejor la escena, Marga, jajajaja! Tenemos ese cajón, abarrotado de detallitos navideños olvidados... ¡Cualquier día ser revelan, cuidadín! Aunque los tuyos tienen que estar bien contentos, después de lo bellamente que los has retratado...
ResponderEliminarUn beso grande de las dos
J&Y
Vaya, por lo que leo en vuestros comentarios parece que este es un mal endémico, jiiiii... Me planteo si, dado lo extendido del asunto, no debería nombrarse en su honor un día como el "Día del cajón", jiiiii... Podríamos emplearlo en sacando y redescubriendo los momentos a los que nos conducen todo aquello que contiene y... (seguro que incluso se darían casos en los que un día no sería suficiente para... Oissss ;D). Los míos están contentos, sí, pero yo creo que, más que por el retrato, por haberlos aireado un poco, jiiiii...
EliminarAbrazotes gordotes y feliz Pascua de Resurrección, J&Y
A moi il m'arrive exactement la meme chose( tellement agacant ) , tu m'as bien fait rire. Gros bisou.
ResponderEliminarMerci, ma chère Jane!
EliminarC'est réconfortant, en lisant vos commentaires, constater que cette "maladie" mien n'est pas si grave comme je pensais, hé, hé, comme le proverbe dit... " malheur partagé n'est malheur qu'à demi". ;D)
Gros bisous
Te felicito por tu blog
ResponderEliminartu sinceridad
y el arte que pones
en cada letra
Muchísimas gracias, Recomenzar, por tus palabras. No sabes hasta qué punto son reconfortantes, hasta qué punto me emocionan, y cuánto ánimo me aportan.
EliminarAbrazotes gordotes y muchas, muchísmas gracias