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Óleo sobre tabla entelada 55x27 |
Cuando era una niña me encantaba merodear por la cocina. Mi madre, mi tía y mis abuelas, grandes gestoras económicas, se reunían para preparar lo que ellas llamaban las consevas de otoño; entonces, penetrantes aromas de frutas, azúcar, y canela, envolvían toda la casa. Después de la esterilización todos aquellos botes, amorosamente preparados, iban a parar a aquella alacena engalanada con cenefas de ganchillo...
Rituales de amor que permanecen intactos en mi memoria.
Hay deje romántico en ese halo de otoño. Dicen que cada persona hace asociaciones muy diversas entre sus recuerdos y la realidad... Tu cuadro me huele a la mermelada de arándanos que desayunaba a veces. Hmmm, sí. Los rituales de amor son dulces, como los recuerdos.
ResponderEliminarAlacenas repletas de conserbas,cenefas de gancillo..........que maravilla de recuerdos de madres y abuelas.
ResponderEliminarLa pintura que hoy nos muestras es muy acogedora y familiar.....me llama la atención el paño y las castañas,me parecen naturales.....muy bueno!
Un abrazo
Isabel
Preciosos recuerdos. Un cuadro aparentemente sencillo pero que encierra una composición de geometrías estudiadas. Por otra parte, disculpe si me equivoco, pero ¿no son higos lo que reposa sobre el paño? Como en otras ocasiones me gusta la luz que se respira. Felicitaciones.
ResponderEliminarFermín
Viriato, qué alegría verte de nuevo por aquí. Creo que los recuerdos, positivos o negativos, son invariablemente filtrados -no sé si de manera consciente o inconsciente-, para después manifestarse engrandecidos, magníficos, aquellos que fueron buenos, o suavizados y desvaídos aquellos otros que en su día fueron experiencias digamos, menos buenas...
ResponderEliminarGracias, Isabel. Creo que todos tenemos recuerdos con olor y sabor de nuestra niñez, recuerdos que son capaces de caldear nuestra alma, por eso, cuando planteo un cuadro, siempre hay un poso emocional que planea sobre lo que quiero transmitir.
ResponderEliminarGracias, Fermín. Efectivamente se trata de higos. Ampliando la imagen se puede apreciar mejor el color y la forma. Le agradezco mucho la apreciación sobre la composición. En cuanto a la luz, para bien o para mal, creo que se ha convertido en, digamos, marca de la casa.
ResponderEliminarMemorias! es tan bueno convertirlas en arte, ¿no?Su pintura emociona. Un abrazo desde Brasil
ResponderEliminarAnamaria, gracias por propiciar este encuentro y gracias por tus generosas palabras. Sentir, epresar, emocionar con lo que a uno le emociona. Transmitir, al fin y al cabo, mirar, pero también encontrarnos con otras miradas. Abrazos desde España.
ResponderEliminar¿Cuántas y cuántas letras salen de esta pintura -pintando la vida- He vivído lo que tu cuentas referente a este cuadro. Me resulta muy entrañable, me encantaría poder dar marcha atrás en el tiempo y poder pararlo ahí. Potencialmente emotivo, ya ves.
ResponderEliminarBesos Margarita.
Los recuerdos nos sirven para que tengamos presente, de dónde venimos, y que somos quienes somos gracias a quienes nos han acompañado. No podemos parar el tiempo, no está en nuestras manos, pero consuela saber que también nosotros, nuestro hoy, será mañana parte de ese segundo que quisiera ser atrapado por aquellos a quienes hoy, acompañamos.
ResponderEliminar"Fantástico" tu bodegón, has creado una escena, con un ambiente...como de ensueño, evocando tus recuerdos.
ResponderEliminarTendrá mucho que ver, la combinación que tanto me gusta de los azules con la gama de carmines, hasta los naranjas, que compensan el amarillo, con mucho peso, en la esquina.
Curioso el triangulo, de los verdes.
Pero lo que más me gusta, es la luz que lo impregna todo.
Te felicito, por tu pintura, esta muy..muy..bien.
Un Saludo
Gracias, Pepe. En este trabajo tuve dos preocupaciones que finalmente resoloví:por un lado, el grano de la tela, que era enorme tanto para el tamaño del cuadro, como para los objetos que iba a representar, y por otro, que antes de comprar la tabla entelada, ya había decidido usar pinceles de cerda planos y grandes. Pero al final, obligada a pinceladas amplias y poco precisas que no cubrían totalmente el grano, se produjo un efecto síntesis y el resultado no quedó mal del todo.
ResponderEliminarAbrazotes
Hola Margarita,
ResponderEliminarFeliz sábado. Comentarte que me gusta mucho tu bodegón por su frescura y entrañable recuerdo de tiempos mejores.
Un placer pasar por tu casa y agradecida a tus visitas y muestras de cariño.
Un abrazo cálido.
Gracias Beatriz, es un placer participar en tu blog y poder conocer tantas maneras diferentes de sentir a través de la palabra y de tu voz.
ResponderEliminarAbrazotes
Hola Margarita,regreso ligero de equipaje a tu ehrmosa casa, preciosos colores la visten, muy agradecido, buena tarde, besos enmarcados..
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